Nuestro equipo de trabajo se encuentra integrado por:
1. Ricardo Arango Londoño
2. Salomé Arboleda Durango
Grupo: 11°1
Fecha de entrega: 11/07/25
Docente: Jaime Mauricio Córdoba Caro
Nuestro equipo de trabajo se encuentra integrado por:
1. Ricardo Arango Londoño
2. Salomé Arboleda Durango
Grupo: 11°1
Fecha de entrega: 11/07/25
Docente: Jaime Mauricio Córdoba Caro
A continuación, se presenta una infografía en la cual puedes encontrar varios de los elementos de seguridad vial más importantes. En negrita se encuentran remarcados los elementos que tienen la mayor relevancia a nivel de seguridad.
1. Restricciones por condiciones médicas o físicas
Son limitaciones aplicadas a personas que, por razones de salud, deben cumplir ciertas condiciones para poder conducir de forma segura.
·
Uso obligatorio de lentes correctivos (visual).
·
Uso de prótesis auditivas o adaptaciones
especiales.
·
Restricción para conducir en horarios nocturnos
(por problemas de visión o sueño).
· Prohibición de conducir en caso de enfermedades crónicas no controladas (epilepsia, diabetes, etc.).
2. 2. Restricciones legales o administrativas
Se aplican por decisión de las
autoridades de tránsito, como parte de una sanción o medida preventiva.
·
Suspensión temporal de la licencia por
infracciones graves o acumulación de comparendos.
·
Inhabilitación para conducir por un periodo
determinado (en casos de accidentes con lesiones graves o muerte).
·
Cancelación definitiva de la licencia, en casos
extremos.
· Prohibición de conducir ciertos tipos de vehículos (por ejemplo, vehículos de servicio público si solo se posee licencia de servicio particular).
3. Restricciones por vencimiento
o falta de requisitos
Impiden conducir legalmente si el
conductor no cumple con ciertos trámites u obligaciones.
·
Licencia de conducción vencida o sin renovación.
·
No estar inscrito en el Registro Único Nacional
de Tránsito (RUNT).
· No haber aprobado el examen médico al momento de renovación.
4. Restricciones por regulación
local o ambiental
Son medidas impuestas por
alcaldías o gobiernos regionales para controlar el tráfico o reducir la
contaminación.
·
Pico y placa: restricción para circular en
ciertos días y horarios según el número de la placa del vehículo.
·
Restricción de circulación para vehículos
pesados en zonas urbanas o en horas pico.
· Prohibición de ingreso a zonas de baja emisión si el vehículo no cumple normas ambientales (caso de algunas ciudades).
5. Restricciones por el tipo de
vehículo o servicio
Están relacionadas con el uso
permitido de la licencia y la categoría correspondiente.
·
No se puede conducir un taxi o bus con licencia
de servicio particular.
·
Con una licencia tipo A1 o A2, no se pueden
manejar vehículos de cuatro ruedas.
·
Vehículos con adaptaciones especiales no pueden
ser conducidos por personas que no estén autorizadas para usarlos.
Describiremos las dos grandes divisiones y sus respectivas categorías:
1. Licencias
para servicio particular
Son aquellas que permiten conducir vehículos de uso personal o privado, sin fines comerciales ni remuneración directa por el transporte de personas o mercancías.
Categorías:
·
A1: Permite conducir motocicletas, mototriciclos
y cuatrimotos hasta de 125 cc de cilindraje. El requisito es ser mayor de 16
años, aprobar el curso teórico-práctico y los exámenes médicos.
·
A2: Permite conducir motocicletas, mototriciclos
y cuatrimotos mayores a 125 cc de cilindraje. Incluye también las de menor
cilindraje (A1), por lo que es una categoría más amplia.
·
B1: Permite conducir automóviles, camionetas,
campers y vehículos utilitarios particulares. Se usa en la conducción de
vehículos livianos de uso personal.
·
B2: Permite conducir camiones rígidos, busetas y
buses particulares (no de servicio público). Requiere mayor experiencia y
conocimientos técnicos.
·
B3: Permite conducir vehículos articulados
(tractocamiones) de servicio particular.
2. Licencias para servicio público
Estas licencias autorizan a los conductores a manejar vehículos destinados al transporte comercial de pasajeros o carga, tales como taxis, buses, camiones y tractomulas.
Categorías:
·
C1: Permite conducir automóviles, campers,
camionetas y vehículos tipo van de servicio público. Por ejemplo, taxis,
vehículos de transporte escolar o intermunicipal liviano.
·
C2: Permite conducir camiones rígidos, busetas y
buses de servicio público. Por ejemplo, buses urbanos o intermunicipales,
camiones de carga media.
·
C3: Permite conducir vehículos articulados de
servicio público, como tractomulas o tractocamiones. Se usa para transporte de
carga pesada en carretera.
Veremos una lista que presenta
diferentes sanciones viales, tanto por accidentes viales o por otros factores a
destacar:
1. Accidente sin lesiones
Se producen daños materiales a
los vehículos involucrados, pero no hay personas lesionadas.
Multa económica: De 5 a 10 SMLDV
($216.666,67 a $433.333,33).
Otras sanciones: Suspensión de la
licencia de conducción por un periodo de hasta 1 mes.
2. Accidente con lesiones leves
Involucra lesiones menores como
contusiones, laceraciones o fracturas leves.
Multa económica: De 10 a 20 SMLDV
($433.333,33 a $866.666,67).
Otras sanciones: Suspensión de la
licencia de conducción. Indemnización a las víctimas por los daños físicos y
materiales sufridos.
3. Accidente con lesiones graves
Provoca lesiones severas como
fracturas múltiples, traumatismos craneoencefálicos o lesiones permanentes.
Multa económica: De 20 a 40 SMLDV
($866.666,67 a $1.733.333,33).
Otras sanciones: Suspensión o
cancelación de la licencia de conducción. Inhabilitación para conducir de 1 a
10 años, dependiendo de la responsabilidad y las circunstancias del caso.
4. Accidente con resultado de muerte
Se ocasiona la muerte de una o
más personas.
Multa económica: De 40 a 80 SMLDV
($1.733.333,32 a $3.466.666,67).
Otras sanciones: Pena de prisión
de 1 a 10 años, según la gravedad y responsabilidad. Indemnización a las
víctimas o a sus familias. Posible cancelación definitiva de la licencia de
conducción.
1. 5. Conducir en estado de embriaguez: Multas hasta
de 144 SMLDV, suspensión de la licencia hasta por 10 años, e inmovilización del
vehículo.
2. 6. Exceso de velocidad: Multa de 15 SMLDV.
3. 7. No portar licencia o documentos del vehículo:
Multa de 8 SMLDV.
4. 8. Hablar por celular mientras se conduce: Multa de
15 SMLDV.
5. 9. No respetar señales de tránsito: Multa de 30
SMLDV, dependiendo de la infracción.
6. 10. No usar el cinturón de seguridad: Multa de 15
SMLDV.
·
Realizar
maniobras indebidas: Cambios de
carril sin señalizar, giros bruscos o frenadas inesperadas.
·
Adelantamientos
no permitidos: Invadir
carriles contrarios o en zonas de línea continua.
·
No acatar
señales de tránsito: Ignorar
semáforos, cedas, pares o límites de velocidad.
·
Circular por
el carril contrario: Ocurre en
vías mal señalizadas o por negligencia.
·
Exceso de
velocidad: Aumenta la
gravedad del impacto y reduce el tiempo de reacción.
·
Distracciones
externas: Uso del
celular, conversaciones intensas, manipulación del GPS o distracciones visuales
externas.
·
Inexperiencia
del conductor: Falta de
habilidad para reaccionar en situaciones complejas o poca práctica.
·
Cansancio o
microsueños: Manejar con
fatiga es tan riesgoso como hacerlo bajo los efectos del alcohol.
·
Condiciones
climáticas adversas: Lluvia,
neblina, vientos fuertes, oscuridad.
·
Mal estado
de la vía: Huecos,
derrumbes, pavimento resbaloso o sin señalización.
·
Falta de
iluminación o señalización: Reduce la visibilidad y la anticipación ante obstáculos.
·
Frenos en
mal estado
·
Llanta lisa
o desgastada
·
Luces
defectuosas
·
Dirección o
suspensión inestable
·
Carga mal
asegurada
·
Salida de la vía
Ocurre cuando un vehículo
abandona la calzada, ya sea por distracción, exceso de velocidad, fallas
mecánicas o condiciones adversas del clima o la vía. Puede resultar en impacto
contra objetos fijos (árboles, postes, barreras), caídas a desniveles o colisiones
con peatones.
·
Vuelco
Se produce cuando un vehículo
gira sobre su eje lateral o longitudinal, llegando a quedar volcado de lado o
boca arriba. Es común en camiones o vehículos con centro de gravedad alto,
especialmente en curvas tomadas a velocidad excesiva o ante maniobras bruscas.
·
Pérdida de control
Implica que el conductor no puede
mantener el dominio del vehículo, ya sea por falta de experiencia, condiciones
de la vía, fallas mecánicas o sobreactuación al volante. Puede llevar a
derrapes, salidas de vía, choques o atropellamientos.
·
Arrollamiento (atropellamiento)
Sucede cuando un peatón, ciclista
o animal es impactado por un vehículo en movimiento. Es uno de los accidentes
más graves y frecuentes en zonas urbanas, especialmente cerca de escuelas,
cruces o en ausencia de semáforos peatonales.
·
Colisiones entre dos vehículos
Involucran el choque entre dos
vehículos, que puede ser: Frontal: Choque cara a cara (usualmente en
carreteras), lateral: Golpe de lado (común en cruces sin semáforo) o trasero:
Impacto por detrás (frecuente en tráfico pesado).
·
Colisiones múltiples o en cadena
Involucran tres o más vehículos
que colisionan en una secuencia, generalmente por alcance. Son comunes en
autopistas o zonas con niebla, lluvia o tráfico congestionado.
·
Accidentes con objetos fijos
Incluyen impactos contra postes, muros, separadores, árboles o semáforos. A menudo están relacionados con distracción, somnolencia o consumo de alcohol.
·
Choques con animales
Ocurren en zonas rurales o
carreteras donde animales cruzan inesperadamente, generando impactos o desvíos
peligrosos.
·
Accidentes por derrumbe o caída de objetos
Pueden darse cuando un vehículo
es impactado por un objeto que cae (árbol, carga mal asegurada, estructura
colapsada).
1. Según su
forma:
a. Líneas longitudinales
Son líneas pintadas paralelas al
eje de la vía. Delimitan carriles, orientan el flujo vehicular y señalan zonas
de adelantamiento o restricción.
·
Línea continua blanca: Prohíbe el cambio de
carril o adelantamiento.
·
Línea discontinua blanca: Permite cambio de
carril y adelantamientos.
· Doble línea continua amarilla: Prohíbe el adelantamiento en ambos sentidos (vía bidireccional).
·
Línea amarilla continua (lado izquierdo): En
vías unidireccionales, señala separación de sentidos opuestos o borde de
calzada.
·
Línea combinada (una continua y otra
discontinua): Permite adelantar solo al lado del conductor que tiene la línea
discontinua.
b. Líneas transversales
Son líneas pintadas
perpendicularmente al eje de la vía. Señalan puntos de detención, cruces
peatonales o de vehículos.
·
Línea de pare: Indica el lugar exacto donde debe
detenerse un vehículo ante una señal de pare.
·
Línea de ceda el paso: Marca la zona de
detención ante la señal "Ceda el paso".
·
Cruce peatonal o paso de cebra: Señala el
espacio donde los peatones pueden cruzar; los vehículos deben detenerse si hay
personas transitando.
c. Demarcaciones para cruces
Usadas en intersecciones o cruces
especiales que requieren reforzamiento con señales verticales. Guiar el
tránsito en intersecciones complejas o con alto flujo. Por ejemplo, marcas en
forma de "X", flechas direccionales, cuadrículas de no bloqueo.
d. Demarcaciones de líneas de
estacionamiento
Delimitan espacios permitidos
para estacionar vehículos.
·
Líneas blancas en paralelo o en ángulo.
·
Zonas azules para parqueaderos públicos.
·
Zonas reservadas (discapacidad, ambulancias,
taxis).
e. Demarcaciones de paraderos
Indican espacios específicos
donde pueden detenerse vehículos de transporte público o escolar. La señalización
común son letras grandes con la palabra “BUS”, “TAXI” o íconos específicos
sobre la calzada.
f. Flechas direccionales
Definición: Pintadas sobre el
pavimento para indicar la dirección del carril (recto, giro a la derecha o
izquierda). Guía a los conductores en intersecciones o cambios de vía.
g. Islas pintadas o zonas
canalizadoras
Separan flujos de tráfico o
evitan la invasión de ciertas áreas. Las líneas diagonales dentro de una figura
geométrica (generalmente blanca).
h. Demarcación de ciclorutas o
ciclovías
Señalan carriles exclusivos para
bicicletas. El color típico es verde, blanco o con símbolos de bicicleta.
2. Según su altura:
a. Planas (menores a 6 mm):
Pintura o material delgado
adherido al pavimento. Se usa en casi todas las líneas viales, pasos peatonales
y señales horizontales normales.
b. Elevadas (mayores a 6 mm):
Material reflectante o
termoplástico que sobresale. Aumenta la visibilidad nocturna y ofrece señal
táctil o sonora al conductor (ej. bandas sonoras o resaltos).
3. Según el color:
a. Blanco:
Carriles de la misma dirección, zonas de parqueo, líneas transversales, pasos peatonales.
b. Amarillo:
Separación de sentidos opuestos, bordes de calzada, zonas de no adelantamiento.
c. Rojo:
Áreas de alto riesgo o prohibición (zonas de emergencia, intersecciones de prioridad especial).
d. Azul:
Zonas de parqueo para personas con discapacidad.
e. Verde:
Carriles exclusivos para
bicicletas o buses en algunas ciudades.
La conducción de vehículos de
transporte público en Colombia representa una gran responsabilidad, no solo
porque se moviliza a diario a miles de personas, sino porque se trata de un
servicio que impacta directamente en la seguridad vial, la calidad de vida
urbana y el respeto por las normas de tránsito. Por ello, tanto los conductores
como los automotores deben cumplir con una serie de condiciones técnicas,
normativas y éticas para garantizar un servicio eficiente, seguro y respetuoso
con el entorno.
Una de las principales
precauciones que debe tener un conductor de transporte público es mantener una
velocidad adecuada en todo momento. Esto implica respetar los límites
establecidos por las autoridades, adaptarse a las condiciones del tráfico, del
clima y del terreno, y evitar maniobras peligrosas como frenadas bruscas o
giros a alta velocidad. Conducir de forma suave y predecible no solo reduce el
riesgo de accidentes, sino que mejora la experiencia de los pasajeros,
especialmente de niños, personas mayores o con movilidad reducida.
Además, es fundamental aplicar
técnicas de manejo defensivo, que permiten al conductor anticiparse a posibles
riesgos o comportamientos inesperados de otros actores viales. Esto incluye
mantener una distancia prudente con otros vehículos, estar atento a peatones,
ciclistas o motociclistas, usar adecuadamente los espejos y señalizar con
anticipación cada maniobra. El conductor de transporte público no solo debe
reaccionar, sino prever, evaluar y actuar con cautela ante cualquier situación
que pueda surgir en la vía.
- Condiciones del automotor
Otra precaución esencial es la
revisión diaria del vehículo. Antes de iniciar cualquier jornada, es necesario
verificar el estado de los frenos, las luces, las llantas, los niveles de
aceite y refrigerante, así como el funcionamiento de puertas, cinturones y
otros sistemas de seguridad. Detectar y corregir fallas mecánicas a tiempo
puede prevenir accidentes graves y garantizar la seguridad de los pasajeros y
demás usuarios de la vía.
En ese mismo sentido, el automotor debe mantenerse en óptimas condiciones mecánicas y físicas, no solo por seguridad, sino también para contribuir a la reducción de la contaminación ambiental y auditiva. Un vehículo mal mantenido puede emitir gases tóxicos, ruidos molestos o representar un obstáculo para la movilidad. Cumplir con los estándares técnicos establecidos por la autoridad de tránsito y pasar las revisiones técnico-mecánicas periódicas es un deber ineludible.
- Condiciones del conductor
Desde el punto de vista
normativo, el conductor debe tener licencia de conducción vigente y adecuada al
tipo de servicio que presta (categoría C1, C2 o C3, según corresponda), además
de cumplir con los requisitos legales exigidos por el Ministerio de Transporte
y los entes locales. Estos incluyen estar registrado como conductor de servicio
público, portar los documentos al día, y respetar las condiciones laborales
establecidas para esta actividad.
Igualmente, el conductor debe
conocer y aplicar las normas de tránsito y seguridad vial estipuladas en el
Código Nacional de Tránsito. Esto abarca el respeto por los semáforos, señales,
prioridades de paso, zonas escolares, límites de velocidad, entre otros
aspectos. El desconocimiento o incumplimiento de estas normas no solo expone al
conductor a sanciones legales, sino que pone en riesgo vidas humanas.
Cada vez que me conecto a
internet, estoy entrando a un espacio público donde mis acciones, aunque
virtuales, tienen un impacto real. Por eso, es fundamental que mis
comportamientos digitales estén guiados por la responsabilidad, el respeto, la
ética y la conciencia crítica. Aplicar estos principios en mi día a día no solo
me protege a mí, sino que también contribuye a crear un entorno digital más
seguro, saludable y constructivo para todos.
Uno de los comportamientos
digitales más importantes que debo aplicar es el respeto por los demás. Esto
implica interactuar de manera amable, evitar comentarios ofensivos, no
participar en el acoso virtual (ciberbullying) y comprender que detrás de cada perfil
hay una persona con emociones, historia y dignidad. Respetar también significa
aceptar opiniones distintas sin caer en el odio o la agresión verbal. En las
redes sociales o foros, donde los debates suelen intensificarse, mantener la
calma y responder con argumentos en lugar de ataques personales es un acto de
madurez digital.
Otro comportamiento esencial es proteger mi privacidad y la de los demás. Cada vez que subo una foto, comparto información personal o comento algo sensible, debo pensar en las consecuencias. Es mi deber configurar adecuadamente la privacidad de mis cuentas, no compartir datos como mi dirección, número de documento o ubicación en tiempo real, y pedir permiso antes de publicar imágenes donde aparecen otras personas. La privacidad no es solo un derecho, también es una forma de cuidarme y cuidar a los demás en un mundo donde la información circula con velocidad y sin fronteras.
También debo practicar la
honestidad y la veracidad. En internet, compartir noticias, videos o mensajes
falsos puede causar confusión, miedo o daño. Por eso, antes de reenviar o
publicar algo, tengo que verificar su origen y comprobar si es cierto. Contribuir
a frenar las Fake News es una responsabilidad ciudadana. La integridad digital
implica no copiar trabajos sin citar, no suplantar identidades, y actuar
siempre con transparencia, incluso cuando no me estén observando directamente.
Es clave ejercer la autonomía
digital, es decir, aprender a gestionar mi tiempo, decidir conscientemente lo
que consumo y resistir la presión de modas o contenidos dañinos. Esto implica
regular el uso de pantallas, evitar la dependencia de redes sociales o videojuegos,
y seleccionar con criterio las fuentes de información o entretenimiento. Ser
autónomo digitalmente también significa saber cuándo desconectarse para
descansar, compartir tiempo con la familia, hacer ejercicio o reflexionar,
cuidando así mi salud física y mental.
Debo tener una actitud de
aprendizaje continuo y pensamiento crítico. Internet es una herramienta
poderosa, pero solo si sé cómo usarla de forma inteligente. Necesito cuestionar
lo que leo, identificar sesgos, contrastar versiones y desarrollar una mirada
analítica frente a lo que me ofrecen los algoritmos. En lugar de consumir
contenido pasivamente, debo participar activamente en mi proceso formativo,
usar la tecnología para crear, investigar y contribuir al conocimiento
colectivo.
Nuestro equipo de trabajo se encuentra integrado por: 1. Ricardo Arango Londoño 2. Salomé Arboleda Durango Grupo: 11°1 Fecha de entrega: ...